Octubre no sólo es el mes en el que la decoración de Halloween y la navideña terminan mezcladas por la proximidad de las festividades. Es un mes bisagra en el que el año comienza a desfallecer y antes de entregarnos a la locura de fin de año, nos permitimos liberar las presiones y expiar culpas viendo cuanta película de terror, horror y misterio se nos cruce en la tele o Netflix. Una curiosidad que no es tan difundida, es que también hacia finales del mes, se celebra el Día Internacional de la Animación.

Un 28 de octubre pero del año 1892 y, anticipándose al nacimiento del cine, un señor llamado Charles Emile Reynaud comenzaría a exhibir un espectáculo titulado Pantomimas Luminosas. Mediante un aparato de nombre impronunciable -y también de su autoría- llamado ‘Praxinoscopio’, este genio francés era capaz de contar una historia a través de dibujos animados inclusive con música original y proyectada a una audiencia nada despreciable. La historia terminaría reconociéndolo como el ‘padre’ del cine animado y por ende, esa fecha festeja la animación como una técnica para contar toda clase de historias.

Así las cosas, ya tenemos dos excusas perfectas para armar un topcito de películas animadas, pues sí, perturbadoras:

5. PAPRIKA (2006) Dir. Satoshi Kon


El top empieza con una peli inclasificable. Es ciencia ficción, es surrealismo, es un thriller. Y sobre todo es perturbadora. Satoshi Kon es un autor clave del anime japonés contemporáneo. Junto con Masaaki Yuasa, representó el relevo estético y narrativo de sus antecesores nipones, los clásicos Miyasaki y Otomo. Y aunque parezca un statement arriesgado para referirse a un cineasta que murió muy joven, su carácter es tan particular y su magistral capacidad narrativa y de cruce de géneros es tal, que le bastaron 4 películas imperdibles y una serie de televisión en el mismo tono de genialidad para ser considerado un autor icónico. Paprika gana así su puesto en este conteo, por sus secuencias de horror visceral a lo David Cronenberg y sobre todo por un desfile (literal) de personajes chillones y coloridos que provocan toda clase de gestos de angustia y desagrado en el espectador, hay mucho de terror clown en esta cinta, en la que además hay desdoblamientos, perversiones y saltos temporales varios.

Un desfile de personajes adorables puede terminar siendo una cosa muy aterradora y sobre todo asfixiante.

Un desfile de personajes adorables puede terminar siendo una cosa muy aterradora y sobre todo asfixiante.

4. LA PLANÈTE SAUVAGE (1973) Dir. René Laloux


Este largo es una rara avis dentro de este conteo. Si se es muy ortodoxo la clasificación pasaría más por la ciencia ficción. Sin embargo, es un scifi muy cincuentoso, ese de escenarios distópicos e invasiones de seres gigantes. En este planeta, los salvajes son los humanos. Unos seres pequeñísimos a quienes una civilización súper avanzada les considera plagas; meros animales domésticos en el mejor de los casos. De entrada la secuencia inicial ya sienta unas expectativas bien incómodas: una mujer con su hijo en brazos, es perseguida por una mano gigante que termina asesinándola y dejando al bebé huérfano y desorientado en un ambiente hostil. El resto es una historia de domesticación del ser humano y su posterior “triunfo” sobre esta raza superior a través del esfuerzo de la comunidad. Por supuesto una propuesta bien colectivista y psicodélica, muy propia de la época y de su origen. La peli es el resultado de un esfuerzo franco-checoslovaco y fue producida en el estudio de Jiri Trkna, figura fundamental de la animación europea. Si quiere sumar otro detalle macabro, la distribución en Estados Unidos la asumió nada más y nada menos que Roger Corman, tutor de Coppola, Scorsese, Dante, Howard y algunos otros desconocidos, a quienes sirvió no sólo de referencia en el oficio sino como productor y motor de las óperas primas de muchos de ellos, un hito fundamental en el gore y el cine de explotación americano.

La raza humana disminuida al nivel de simples mascotas, el scifi y sus escenarios distópicos.

La raza humana disminuida al nivel de simples mascotas, el scifi y sus escenarios distópicos.

3. ALICE (1988) Dir. Jan Svankmajer


Si a usted le gustan las etiquetas grandilocuentes, acá va una: Svankmajer es una leyenda viviente del cine de animación. De la muy nutrida escuela checa de Trnka y compañía, este cineasta es conocido por su trabajo con técnicas mixtas donde se permite incorporar personajes y acciones animadas en un ambiente filmado, incluso con actores. La sospecha está bien fundada, se trata de una adaptación del clásico de Lewis Carroll. Si ya el material es denso -muy socorrido en el cine y otras artes de representación- e incluso la adaptación de Disney presenta a una reina con delirios sauditas; Svankmajer lo lleva a otro nivel. Parte de lo que hace distintivo su trabajo, es una visión macabra de ciertos aspectos cotidianos, así, su propuesta siempre bascula entre el realismo y el surrealismo. Un hombre comiendo luce como un hombre comiendo hasta que su cara se deforma para tragarse la mesa. Ese es Svamkmajer. Y en el caso de Alicia, ver al conejo blanco comiendo aserrín con una cucharita y cosiéndose la piel para evitar que continúe el derrame, es también Svankmajer.

Recuerdo indeleble para todo el que ve esta peli: El look taxidérmico del conejillo.

Recuerdo indeleble para todo el que ve esta peli: El look taxidérmico del conejillo.

2. PARANORMAN (2012) Dir. Chris Butler, Sam Fell


Como siempre, el primer y segundo lugar se definen por muy poco rango entre ambos. En este caso, la competencia se vuelve más cerrada porque provienen de la misma familia. ParaNorman fue producida por el estudio de animación Laika que años antes había lanzado Coraline. En ParaNorman, se mezcla un cariño por el sub género de los zombies y por las películas de amistad adolescente. Y hay además una profunda mirada melancólica hacia los 70’s y los 80’s, épocas cuando el look artesanal de la sangre y las vísceras era lo más encantador del asunto, y se valen del stopmotion para remitirse precisamente a ese rasgo estético. A grandes rasgos la trama no es más que la mini aventura de un grupo de jovencitos que se ven obligados a salvar el día, o más bien el pueblo completo de una maldición. De más cerquita, es el trip emocional de un niño muy habituado a ver muertos y por ende a conversar largamente con su abuelilla en una muy linda proyección de aquellos afectos que uno es incapaz de dejar ir. Así, se encuentra con el espíritu de una niña que, negada también a irse del plano terrenal, vive azotando a todos los habitantes del suburbio con una venganza muy -a lo Carrie-. Lo que hay detrás es una lectura de discriminación, abuso y tortura, muy -a lo inquisición religiosa-. Una bagatela pues. La poderosa escena de liberación de la pequeñita es un espectáculo sorprendente que, quienes la vimos en una sala de cine la recordamos nítidamente por su comprensión del recurso 3D y su histeria visual. Una joyita de la animación en stopmotion.

Algo del arte conceptual del memorable encuentro entre Norman y Aggie.

Algo del arte conceptual del memorable encuentro entre Norman y Aggie.

1. CORALINE (2009) Dir. Henry Selick


Coraline sostiene el primer lugar muy orgullosamente pues desde la fuente literaria que la originó, cuenta con par de pesos pesados en el género de la fantasía más oscura. Esta peli está basada en un cuento de Neil Gaiman, escritor estadounidense de culto conocido por sus personajes ambiguos y su muy cinematográfica escritura. Como director está Henry Selick, a quien todos conocemos aún sin saberlo por su trabajo (en el mismo cargo) en The Nightmare Before Christmas (1993).

Es esta la típica película en la que a mitad del metraje piensas en los niños que como tú, están en la misma sala, padeciendo toda clase de temores. Es la típica historia de mudanza forzada, en la que una niña debe lidiar con una nueva vida impuesta por las circunstancias. Coraline cambiará amigos de su edad por vecinos entrados en años con extrañas costumbres y peores hábitos. Todo en un casa que le ofrece la posibilidad -muy freudiana por cierto- de cambiar a sus padres por unos ‘mucho mejores’. Agradables, complacientes hasta el hartazgo y con un entusiasmo forzado hacia cada pequeño gesto de la niña. Una fantasía recurrente de los hijos únicos por cierto. La niña termina aprendiendo a puro susto, que esta fantasía de felicidad hipócrita no es lo suyo y que estos seres desahuciados y sin alma (y de allí que tengan ojos por botones), no sean más que una peligrosa quimera que le hará pasar por su respectivo ritual de ‘coming of age’ reconociendo el valor de todos los defectos de sus desprolijos padres. ¡Ah! Y sí, para quienes no la han visto, es esta una película para peques.

El túnel entre los mundos paralelos de Coraline es un pequeño milagro de la animación.

El túnel entre los mundos paralelos de Coraline es un pequeño milagro de la animación.

Menciones honoríficas

Estrenando un apartado en la columna valgan dos rosetas ganadoras para sendos clásicos animados y aterradores. En primer lugar Blancanieves y los Siete Enanos (1937), pues su maravillosa secuencia en el bosque encantado ha permanecido adherida a las grietas de nuestra mente, en ese apartado de imágenes que formaron lo que entendemos como ‘lo aterrador’ o lo ‘peligroso’. Todo un homenaje a la vanguardia expresionista alemana en una sólida cadena de acciones angustiosas y delirantes. Pocos han podido superar esta interpretación de ese pasaje del famoso cuento.

Y si hay algo que resulte más fascinante que el misterio de los gemelos, pues imaginen dos hermanos idénticos dedicados a hacer cine. Los Quay son no sólo cineastas sino artistas plásticos y unos poetas oscuros y melancólicos.  Si recuerda la escena aquella de Toy Story (1994) en la que los juguetes mutilados reciben a Woody, y la recuerda temeroso, pues lo que está haciendo es remitirse también a toda la herencia de estos cineastas estadounidenses. Los avivados de Pixar, que son sobre todo unos fanáticos del cine animado, no hacen sino rendirles un homenajes con estos personajes lacerados y remendados. Y es Street of Cocodriles, la pieza a la que más se alude. Corto fundamental, lleno de atmósferas pesadas y naturaleza muerta que cobra vida en cada frame del minucioso stopmotion de los bros.

Homicidio frustrado, bosque encantado y bruja vanidosa: Puro sufrir lo de esta señorita.

Homicidio frustrado, bosque encantado y bruja vanidosa: Puro sufrir lo de esta señorita.

Este cortometraje es un must para todo cinéfilo oscurillo

Este cortometraje es un must para todo cinéfilo oscurillo

columnaMalena Ferrer es directora y editora audiovisual. Profesora de Cine en la Universidad Monteávila desde el 2008. Comunicadora Social egresada de la Universidad Católica Andrés Bello.

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