Algunas veces los espacios urbanos son perdidos por la contaminación, la publicidad y el desinterés de quienes transitan por ellos. En pueblo de Agueda en Portugal, decidió contrarestar esto y ceder los espacios de uno de sus corredores más transitados al arte, donde unos sencillos paraguas de colores fueron instalados a través sus 250 metros de extensión para crear una impresionante y colorida instalación.

Los paraguas fueron colgados estratégicamente utilizando finos cables, que ayudan a crear una sensación de suspensión en el tiempo, mientras brindan resguardo del clima a quienes disfrutan este cromático paseo.

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