Por Huber Lopez / @HeyBun

“Name one genius that ain’t crazy”, es una de las líneas más importantes de todo este álbum, y no solo por su cualidad egocéntrica, también por qué demuestra cuan consciente está de cómo es percibido en la luz pública:  una figura significativa en la cultura musical que es infame por su personalidad narcisista, explosiva y poco usual para el acostumbrado arquetipo de una celebridad de su altura. Esta herramienta auto-analítica es la que define todo el concepto detrás del séptimo álbum de estudio de Kanye West.

Luego de haber sufrido tres cambios de título en menos de dos meses, “The Life Of Pablo” es el nombre que engloba de forma perfecta todos los temas que explora Kanye en este trabajo discográfico, incluso cuando el contenido parece superfluo en algunas canciones, este juega una parte muy importante dentro de un cuadro muy complejo y es importante verlo de esa forma, como una pintura, donde temas como sus relaciones interpersonales, su fe en la religión y los conflictos internos que tiene con ella, sus vulnerabilidades, su pasión, y su estilo de vida actúan como pinceladas de un autorretrato donde él se ve como Pablo.

Éste es el álbum que intenta explicar quién es Kanye West. “Ultra Light Beams”, la primera canción de 18 tracks en total, abre este trabajo discográfico con coros gospel masivos, una percusión de uso moderado y producción minimalista. La canción parece describir una guerra interna sobre su fe en la religión, donde líneas como “I’m tryna keep my faith, but I’m looking for more” y “ So why send depression, not blessings? “Why, oh why’d you do me wrong?” son seguidas por uno de los features más estelares del álbum donde Chance The Rapper actúa como una voz interna y firme que responde a sus dudas religiosas con frases que reafirman su fe de manera sólida.

kanye

A esto le sigue una canción en dos partes que explora relaciones conflictivas y/o distanciadas en su vida, la primera parte de “Father Stretch My Hands” hace referencias sutiles a su tumultuosa relación con la modelo Amber Rose (2008-2010). Mientras la segunda parte habla sobre su relación con su padre, éste es un tema recurrente a través de todo el álbum, las dudas sobre la autenticidad de sus relaciones.

En “FML”  encontramos el punto más vulnerable del álbum, es un tema que expone sus ganas de cambiar hábitos que pueden ser deteriorantes para su relación matrimonial, la relación con sus hijos y sus metas personales, se vuelve a visitar el tema de una conversación interna, donde The Weeknd (Abel Tesfaye) representa las ganas de dejar de luchar por mejorar, la canción hace clímax en un middle 8 donde luego de una pausa alrededor del minuto 2:50 se abre paso una percusión épica que completa el ambiente de guerra interna que encapsula esta canción.

Musicalmente, el álbum integra elementos de todo su catálogo discográfico,  mezclando melodías nostálgicas que nos recuerdan a 808’s & Heartbreak con una producción industrial y rústica que se asemeja más al sonido polarizante de “Yeezus”, elementos soul, gospel y un flow increíble en rimas que nos llevan hasta Late Registration. Sin embargo, todos estos elementos se encuentran en un nivel más maduro, y ese parece ser el objetivo final del álbum: demostrar madurez musical, donde todos los elementos se usan como acentos que ayudan a condensar las ideas sobre basslines gruesos y dinámicos.

La efectividad comunicativa no se basa sobre qué tan fácil se pueda relacionar quien escucha el álbum con los temas explorados dentro de él, sino con qué tan identificado éste puede sentirse cuando se es presentado en un escenario tan vulnerable y tan humano como es la conversación introspectiva.

_No olvides leer: