El trabajo del fotógrafo español Gonzaga Manso es sin duda una mezcla de poesía, composición e ingenio. Con un estilo semi-surrealista, funky, y algo contundente incorpora discursos típicos de la moda, al tiempo que evoca una rara sensación de gravedad a las situaciones que se sienten como instantáneas de personas en los hábitats, soñaba exclusivamente a ellos.

Mientras que mantiene la dirección de arte y escenografía directamente en cada una de sus sesiones, sus clicks dan vida a la dinámica emocional de otro modo estático y fácil,donde la comunicación eficaz entre fotógrafo y modelo rinde sus frutos y se ve plasmada en fotografías con poderosas puestas en escenas y elaborados contextos.































