El talento es uno de esos misterios humanos que la ciencia aún no sabe descifrar, y que no conoce ubicación ni mucho menos edad. De tan sólo 22 años, la fotógrafa francesa Adeline Mai ha sabido sacar provecho de sus dones visuales, siendo hoy en día reconocida en su país natal y en muchos rincones del mundo.

De niña, cámaras dessechables compradas por su madre sustitituyeron a las muñecas, reemplazando las largas horas de juego por inocentes sesiones fotográficas de sus campamentos vacacionales, vacaciones o amigos. A la edad de 10 años, siente la necesidad de ampliar sus conocimientos, y una Nikon compacta abre sus ojos a una nueva etapa de creación.

Años más tarde, y gracias a su increíble talento, es aceptada en la Goeblins School of the Image, una prestigiosa escuela de fotografía en París que solo acepta 18 estudiantes por año. Uno de sus más importantes impulsos vino gracias a el afamado diseñador de modas Jean Charles de Castelbajac, quien la invita a fotografiar una colección completa, privilegio casi exclusivo de experimentados fotógrafos. Ella contaba con tan sólo 19 años.

Algún tiempo ha pasado desde ese momento, y hoy Adeline es una de las fotógrafas jovenes más respetadas de París. Su trabajo ha sido visto en reconocidas publicaciones como Envy Magazine, Grazia Magazine, Muteen Magazine, L’Officiel Magazine, WAD Magazine, Amusement Magazine,y  Snatch Magazine. Hace poco, la prestigiosa French Vogue dedicó algunas páginas a sus fotografías, catapultando a esta chica que no sólo se destaca en la imagen estática, sino que también lo ha hecho recientemente en el área de la producción y dirección de material audiovisual.

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